LA RUTA NIPONA: PASEO POR DUBAI (CON NOCTURNIDAD Y ALEVOSÍA)

Dirección a la Nada más absoluta


El vuelo hacia Japón en la aerolínea Fly Emirates, tenía su escala obligatoria en los Emiratos Árabes, el mastodóntico aeropuerto de  se ha convertido en el principal  "hub" de entrada a Asia y con varias horas por delante teníamos la oportunidad de conocer un poco esta ciudad forjada a base de petrodólares.

Tras pasar el muy poco exigente control de pasaportes y atravesar el inmenso hall de entrada de la terminal, Los 39º C de temperatura, nos dieron una bofetada de calor, cabe recordar que eran las 02:30 de la madrugada, las temperaturas por estos lares son realmente espeluznantes.
Pillamos un taxi que por una cantidad bastante coherente de 50 Euros, nos haría un tour de unas cuantas horas por algunos sitios relevantes de la ciudad.

Carteles de la  familia real, para que no te olvides


Sinceramente, dudo mucho que regrese a Dubai, el viaje en taxi, haciendo varias paradas en la ruta, despejó las dudas que tenía acerca de esta ciudad tan impersonal, fea, horrible, construída de la nada a base de dinero y de obreros (principalmente bengalíes) trabajando en condiciones miserables.

No me atrae en absoluto la idea de visitar hoteles lujosos (Burj Al Arab y Atlantis) enormes centros comerciales, plagados de tiendas de lujo, espectáculos de luz y sonido en fuentes horteras, tanto lujo grosero y tantas avenidas artificiales carentes de personalidad alguna.



Es uno de esos sitios donde uno se siente fuera de lugar, un sitio donde hasta me siento incómodo.

Mi idea era simplemente, hacer un poco de tiempo hasta el siguiente vuelo, matar la curiosidad acerca de Dubai y acumular un nuevo sello en el pasaporte.

Pero no todo van a ser malas impresiones en Dubai, la ciudad ya merece ser visitada tan sólo por contemplar el impresionante Burj Khalifa, que con sus 828 metros, es el edificio más alto construido por el ser humano.

La foto realizada con el móvil no hace justicia a semejante mole
Le indiqué al amable taxista que la visita a los más lujosos hoteles de Dubai y la isla artificial en forma de palmera de Palm Jumeirah, estaba muy bien, pero que ahora quería conocer los orígenes de la ciudad, nos dirigimos entonces al reformado barrio de Al Bastakiya,es una de las zonas más antiguas de Dubái, un espacio detenido en el tiempo en el que aún se puede disfrutar de la atmósfera tradicional emiratí como si se tratara de principios del siglo XIX.




Las que un día fueron ostentosas viviendas de ricos mercaderes, actualmente son tiendas, galerías de arte y acogedores cafés que completan el agradable espacio del barrio

Sobre las estrechas calles del barrio se alzan los antiguos captadores de viento, un curioso sistema que canalizaba el aire hacia las casas para refrescarlas.






Recorrer las calles desiertas del apartado barrio fue sin duda la mejor experiencia en Dubai,  justo antes de regresar al aeropuerto para reanudar el viaje hacia Tokio, al menos este paseo,suavizó la mala impresión inicial que tuve de Dubai, una ciudad no obstante que no recomiendo a nadie visitar, a no ser que le pille a alguien en tránsito a otro destino.



Share:

1 comentarios

Recomendamos:

LIVERPOOL: MONUMENTAL Y GEORGIANA

Tercer post dedicado a la ciudad de Liverpool y nuestra particular visión sobre esta ciudad del norte de Inglaterra. Seguimos paseando desor...