La empatía según Dexter

Esta semana pasada entre mis "no merecidos" y "muy agradecido por mi parte" regalos de cumpleaños recibidos: una estupenda bufanda principe de Gales, gorro estilo british de la época victoriana y DVD de los videoclips de Radiohead también fuí obsequiado con la 1ª temporada completa de Dexter... y pasó que me he chupado los 12 capítulos ya.



Por si no lo saben Dexter es una serie de suspense que narra la historia de un hombre extraño llamado Dexter Morgan. Cuando era niño, Dexter (Michael C. Hall, "A dos metros bajo tierra"), fue maltratado y abandonado por sus padres. Ahora es un exitoso e importante forense patológico... pero bajo su carismática personalidad, se esconde una terrible verdad. Dexter ha canalizado sus innatas necesidades homicidas en una segunda profesión que guarda celosamente en secreto: buscar, dar caza y asesinar brutalmente a despiadados criminales que han conseguido evitar caer en las garras de la ley.

No se equivoquen, esto no es Anatomía de Grey, ni Prison Break ni Kyle XY, ni ninguna de esas series comerciales sobrevaloradas que engañan continuamente al espectador. Dexter es un espectáculo inteligente, bien narrado, bien actuado, realista y creíble, a la vez que ameno a pesar del tema macabro que trata. Y con unos toques humorísticos finos y de calidad, bien sádicos e irónicos.



Dexter desborda calidad por todos lados. Tanto en sus actores, excelentes todos en su rol, desde el protagonista hasta los secundarios (Masuka es un genio) hasta por la puesta en escena, pasando por un guión bien planificado, bien dosificado, bien desarrollado, original y con mucha sorpresa, sin caer en salidas tramposas como ocurre en otras series como las que nombre anteriormente. Aunque claro está, nada es perfecto.


Desde el inicio, se nota que Showtime (productora de esta serie) no busca una serie que se consuma a sus espectadores, como esas series con 25 capítulos por temporada y 45 temporadas, cuyo guión parece que se va escribiendo capítulo a capítulo y dando vuelta en círculos en el desarrollo de la trama, sino que ofrece un buen número de capítulos (12) que no sature ni alargue excesivamente la trama, evitando una disminución automática de la calidad.

Sobre el protagonista, creo que está muy bien lograda la relación que éste tiene con los espectadores. Creo que se le puede querer y comprender el porqué de sus actos, incluso por momentos uno se ríe de sus comentarios o de sus acciones, sin llegar nunca a la banalización....

Puntuación: 8

Ramírez.

Share:

3 comentarios

Recomendamos:

(2007-2017) LAS MEJORES CANCIONES DE LA ERA DIFUSA

Aunque no lo parezca, aún seguimos con las celebraciones de nuestro décimo aniversario difuso, de todas maneras con este post damos por clau...