CRÓNICAS BALCÁNICAS: SARAJEVO, CICATRICES DE UNA GUERRA (II)

Fotografía: Ron Haviv




El sitio de Sarajevo fue el asedio más prolongado en la historia de la guerra moderna. Llevado a cabo por las fuerzas de la autoproclamada República Srpska y el Ejército Popular Yugoslavo, duró desde el 5 de abril de 1992 al 29 de febrero de 1996.

El asedio de la ciudad de Sarajevo se desarrolló durante la guerra de Bosnia, entre las fuerzas de defensa mal equipadas de Bosnia y Herzegovina  y el Ejército de la República Srpska. Se estima que de las más de 12.000 personas que perecieron y las 50.000 que resultaron heridas durante el asedio, el 85% de las bajas estuvo compuesta por civiles. A causa de estas muertes y la migración forzada, para 1995, la población de la ciudad había disminuido a 334.663 personas (el 64% de la población total anterior a la guerra).











Basta echar un rápido vistazo a nuestro alrededor desde la plaza de Bascarsija, donde la gente pasea ociosa una mañana de Domingo para darnos cuenta el porqué de tan largo asedio a la ciudad de Sarajevo, estamos encajonados entre montañas, lo que estratégicamente hablando, la ciudad era una ratonera de la que difícilmente se podía escapar, fue en lo alto de las colinas que rodean y aprisionan la ciudad donde se apostaron milicias serbobosnias y el ejército yugoslavo dispuestas a castigar a la población con fuego de artillería y francotiradores durante casi 4 años.



Subimos a las colinas para hacernos una idea de la magnitud de la ciudad, atravesamos el Cementerio Memorial de Kovači, logramos coronar una de las colinas donde antes había una pequeña fortaleza y las vistas son inmejorables, hasta donde nuestra vista alcanza, logramos divisar los barrios residenciales, más cementerios improvisados donde antes había parques y las antiguas y destrozadas instalaciones que dieron acogida a los Juegos Olímpicos de Invierno de 1984. Siempre resulta muy interesante divisar una ciudad desde lo alto, En Sarajevo, se convierte en una cita indispensable.

























Nuestra última cita con Bosnia-Herzegovina, será al día siguiente, para visitar el Museo del Túnel de Sarajevo situado en los barrios periféricos de la parte sudoeste de la ciudad, para ello pasamos con el coche por la difusa frontera de la República de Srpska, donde te hacen saber de una manera nada sutil que ya no nos encontramos en Bosnia-Herzegovina, las banderas serbias en los márgenes de la carretera y en las casas así lo atestiguan, los carteles y señales vienen en alfabeto cirílico, hemos entrado en otro país que no lo es como tal...Todo esto es muy complicado.




El Túnel de Sarajevo  es el nombre que recibe un túnel que data del período entre mayo de 1992 y noviembre de 1995, durante el asedio de Sarajevo y en medio de la guerra de Bosnia, fue construido por el Ejército de Bosnia con el fin de unir la ciudad de Sarajevo, que fue cortada en su totalidad por las fuerzas serbias, con el territorio bosnio en el otro lado del aeropuerto de Sarajevo, una zona controlada por las Naciones Unidas. 

El túnel unía los barrios de Sarajevo de Dobrinja y Butmir, permitiendo que los alimentos, los suministros de guerra, y la ayuda humanitaria entrara en la ciudad, y permitiendo a la gente a salir. El túnel fue una de las principales maneras de eludir el embargo de armas internacionales y facilitó a los defensores de la ciudad el armamento.




 Llegar hasta el comienzo del túnel era una empresa arriesgada, se debía cruzar la interminable "Avenida de los francotiradores", llamada así por ser un blanco fácil al tener varios cruces sin protección. El hambre, sin embargo era más fuerte que el miedo y el tunel de Sarajevo vio pasar entre sus estrechos pasillos a miles de personas que luchaban para seguir con vida.



























Con este último retazo de la convulsa historia de Bosnia-Herzegovina, un país inventado en los acuerdos de Dayton damos por terminada nuestra visita a la parte más auténtica y fascinante de nuestro viaje, tocaba volver a la atestada y masificada Croacia, a las imposturas y benevolencias de un turismo tontorrón de playa y diversión, que visita de manera despreocupada e ignorante lo ocurrido por estos lares, una de las guerras más terribles del Siglo XX. acaecidas en suelo europeo, y como quien dice, pasó hace dos días.

PRÓXIMA PARADA: DUBROVNIK

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